WHAT: Drive: The Movie
Por Lizandro Melean
Si entras al cine a ver el nuevo esfuerzo de Nicolas Winding Refn, el mismo que hizo Killshot con Mickey Rourke, pensando que verás otra película a lo Rápido y Furioso, cambia tu entrada ya y anda a ver Abduction, la nueva de Taylor “Twilight” Lautner –aunque igual no te lo recomiendo-.
Esto es acerca de un hombre muy raro que tiene como trabajo ser doble de acción en Hollywood de día…de noche es otro cuento. Drive es el vehículo de presentación de Ryan Gossling, un actor que tuvo mi atención en The Notebook (2004), y que obviamente quiere borrar la imagen de “muchachito que sólo sirve para chickflicks” de su carrera de una vez por todas. Es el nuevo actor de moda, si quieren constatarlo sólo busquen sus próximos proyectos y vean nada más cuántos serán estrenados en 2011.
Lo mejor de la película es entrar a ella ignorando su trama. Desde su introducción, con una presentación que recuerda a Negocios Riesgosos de Tom Cruise, donde predomina la escena urbana angelina y un soundtrack que parece sacado de la colección de discos de Milli Vanilli, comienza esta historia que se centra en lo más importante que tiene un guión: la manera en que te presenta a su personaje principal.
Me resulta imposible no comentar las similaridades que el film comparte con Taxi Driver, no sólo en su título, sino en la manera en que nos presenta un estudio de carácter donde no sabemos mucho del protagonista, incluso me atrevo a decir que nada, pero mágicamente a la audiencia le importa cada cosa que le pasa o cada decisión que toma a lo largo del screenplay.
La fotografía es similar a aquella usada por Quentin Tarantino en Death Proof pero sin los efectos digitales de envejecimiento de película, con una paleta de colores pasada por cloro donde sólo se acentúan cálidos y pasteles. Es un chick flick que se torna un tour-de-force instantáneo. Es una película de acción con corazón y vísceras. Es un proyecto de “Bollywood” atípico.
Las actuaciones están bien logradas más que nada por esa buena adaptación de la novela de James Sallis realizada por Hossein Amini. Gosling se hace notar, su expresión sin expresión es perfecta para un personaje cuyo pasado es un signo de interrogación pero que a la vez, en escenas claves, se vuelve una maraña de complejidad que a veces nos deja con ganas de querer saber más. Su relación con Carey Mulligan se siente de verdad y aumenta esa característica de soledad del personaje.
Algunos tomarán como debilidad la falta de información que se tiene del personaje de Ryan –es tan marcada que no sabemos siquiera cómo es su casa-. Para mi es sólo condimento para una buena historia que no deja nada por sentado y quiere poner a trabajar tu materia gris. Un aplauso más se lo lleva Bryan Cranston (Breaking Bad) quien hace rato demostró que es más que el papá de Malcom in the Middle.
La mejor reseña para esta película terminaría con un corre y vela. Maneja y consíguela. Vívela y descubre la visión de este cineasta y cómo para él un ser humano perfecto, como lo repite la canción que sirve como tema principal de la cinta, está bastante lejos de lo que tú y yo podemos pensar.
Es la historia de un súper héroe de carne y hueso fanático de Mc Gyver (ya sabrán por qué), sin poderes, sin dinero, sin costosos aparatajes. No importa que Superman se ponga los interiores encima del traje, todos tenemos errores, lo que importa de un súper héroe es su actitud y Drive confirma que para serlo –en ojos de una chica al menos- sólo necesitas la actitud correcta.





English



































