WHAT: Lucky Bastard
LINK: www.luckybastardmovie.com
Por Lizandro Melean / @lizandro_melean
El género del metraje encontrado, popularizado por La Bruja de Blair en 1999, hace rato que debió haber muerto y aunque nunca dejaré de ver las secuelas de Paranormal Activity así lleguen hasta la número 23, es lógico decir que el recurso está ya más que agotado pero Lucky Bastard lo ha revivido tocando un tema que le va como anillo al dedo al negocio de la cámara en mano: el porno.
El director Roberth Nathan ha creado una cinta obscena, llena de desnudos que casi llegan a ser hardcore, con penetraciones simuladas, actos sexuales que podrían ofender a cualquiera y actuaciones que te hacen creer por un momento que lo que estás viendo en pantalla es real.
Betsy Rue interpreta a Ashley Saint. Es tan buena actriz que tiene toda la pinta de una estrella porno white trash y hasta nos hace recordar un poco a la actriz porno Sylvia Saint. Una chica con hijos que está en el negocio por el dinero. La película te muestra el lado oscuro del porno, ese que se esconde luego de que sus actores lo dejan todo en la cama, cuando las sonrisas y los gemidos fingidos se transforman en suspiros que buscan una mejor vida.
En la otra esquina del cast se encuentra Jay Paulson en el papel del fanático de Ashley Saint. Paulson es seleccionado como ganador de una exitosa página web llamada Lucky Bastard (algo así como Maldito Afortunado) y su premio es poder follar con la afamada actriz y estar en la página que tanto le gusta.
Todo lo que pasa después es mejor no contarlo para que las sorpresas vengan por si solas pero sí les digo que es una crítica al mundo porno, a sus realizadores, a sus actrices y a sus fanáticos. Lee Kholafai y Catherine Anette son otros dos que hacen muy bien su trabajo interpretando a actores porno. Kholafai tiene toda la pinta de actor porno nuevo, y Anette se roba la pantalla cada vez que la toca y tiene una de las mejores escenas de la película junto a Paulson.
Hollywood está asustado de esta cinta, nadie quiere que la veas, pero como siempre pasa, lo prohibido termina popularizandose poco a poco y Lucky Bastard ha dado tumbos exitosos en festivales y en ciertas cadenas de cine independiente en donde creen que el cine verdadero también se cocina fuera de los grandes estudios.
Lucky Bastard es una película cruda, polemica, sucia y enferma. Mis cinco palabras favoritas fueron usadas en hora y media de sangre, sexo y violencia. Para mi esta película fue una belleza, una crítica a la industria porno, un documental acerca de la vida de las pornstar y de cómo la sociedad está llena de disociados que pueden arruinarte la vida más rápido de lo que acaba un adolescente.
Si tienes chance debes verla…agradéceme después.





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